| Garantizar la calidad de un medicamento, el primer paso para brindar eficacia y seguridad | ||||
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Conclusiones de unas Jornadas especializadas llevadas a cabo en Buenos Aires Durante el encuentro, del que participaron especialistas locales y del extranjero, se hizo hincapié en la importancia de las buenas prácticas de manufactura, la calidad de todo el proceso de producción de medicamentos y la trazabilidad de cada unidad desde que sale de la planta hasta que llega al paciente. En el marco de las "Jornadas Internacionales sobre Gestión de la Calidad del Medicamento. Su impacto en los resultados clínicos", realizadas en Buenos Aires y organizadas por el laboratorio Novartis, los especialistas disertaron sobre la importancia de garantizar la calidad de los medicamentos, para poder de esa forma asegurar su eficacia y su seguridad. Éste, de acuerdo con los especialistas, es el primer paso para cumplir con las buenas prácticas de manufactura, que además deben estar sustentadas en las pautas de control sanitario que deben llevarse a cabo desde el proceso de manufactura del medicamento, hasta su llegada a los centros de expendio. Durante el encuentro, del que participaron numerosos especialistas extranjeros y del medio local, PRO-SALUD News tuvo la oportunidad de entrevistar al doctor David W. Holt, profesor emérito de Bioanalítica en la Universidad Saint George de Londres, Reino Unido, y director de Analytical Services International LTD, ubicado en el campus de St. George. "En mi opinión, expuso el profesional a cargo de la disertación 'El impacto de la calidad en los resultados clínicos', el principal peligro lo representan no los medicamentos biosimilares o genéricos sino las copias que pretenden emular algún medicamento que ya está disponible en el mercado sin realizar ningún tipo de pruebas o estudios, emulando todas las características 'visibles' del producto, y por ende exponiendo a la población a que compre un fármaco que no sólo no tendrá la misma eficacia que el verdadero, sino que además no garantiza ningún tipo de seguridad e inclusive puede exponerlos a consecuencias negativas para la salud". "Este tipo de fármacos -muy consumidos en ciertos países del mundo- son evidentemente mucho más baratos que los originales, que son los que cargan con el costo de los estudios y las pruebas, pero además garantizan que el procedimiento de farmacovigilancia se cumpla en todo momento, desde que el fármaco se produce hasta que llega a la venta al público. Por lo tanto, un fármaco se vende muy barato, es evidente que no cumple con las instancias de seguridad que garantizan, por ejemplo, que en su composición esté la droga en la dosis que debería estar, pero además que los excipientes sean los correctos y por ende no genere toxicidad", agregó el doctor David Holt. No obstante el investigador también consignó que las autoridades sanitarias de cada país son las que haciendo uso de sus facultades deben controlar que los estándares de seguridad se cumplan. "Obviamente no se puede detener o frenar toda entrada de medicamentos permanentemente, pero lo que sí hay que hacer es cumplir con las leyes que ya están hechas. No es mucho más difícil que eso, y a su vez se trata del único camino para que la población pueda confiar. La gente, los consumidores de fármacos, quieren que lo que están comprando sea eficaz y que si tienen que hacer un tratamiento durante 5 años, el efecto sea siempre el mismo". "Los actores que intervienen en el control de medicamentos -añadió el especialista británico- son las autoridades, los médicos y los pacientes. Los últimos deben estar en permanente comunicación para fomentar la educación y que a la hora de elegir al menos haya algún tipo de noción respecto a qué prestarle atención". Para concluir, en el marco de las Jornadas en las cuales por Argentina disertaron, entre otros, los doctores Jorge Lemus, Ministro de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), Rubén Iannantuono, médico especialista en Farmacología, docente de la primera cátedra de Farmacología de la Universidad de Buenos Aires, Holt refirió: "En todos los países del mundo la gente compra copias, no genéricos: copias; y la mayoría de las veces lo hace online. Esto indudablemente es muy riesgoso porque además no ocurre con medicamentos sencillos o simples, sino con fármacos que se utilizan para enfermedades oncológicas o para el HIV. Muchos de ellos no sólo no tienen la dosis necesaria, sino que además son tóxicos". Fuente: PRO-SALUD News Tags:
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