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| Recomendaciones para evitar intoxicaciones por el uso de agroquímicos |
| El Ministerio de Salud de la Provincia brindó una serie de recomendaciones |
El Ministerio de Salud de la Provincia brindó una serie de recomendaciones para evitar intoxicaciones por el uso de agroquímicos.
La protección de cultivos es un proceso de trabajo, complejo y completo, que debe ser efectuado por especialista o personas idóneas. El manejo integrado de plagas plantea alternativas en las que el uso de agroquímicos es sólo una de ellas.
La optimización de los tratamientos exige una actualización de las técnicas de aplicación y una puesta a punto de los equipos a fin de mejorar la eficacia de los agroquímicos, preservar la seguridad del operador y el medio ambiente.
La preocupación y el interés constante por proteger la salud de las personas, continúan estimulando la adopción de prácticas más seguras para el uso y manipuleo de los agroquímicos. Las intoxicaciones accidentales por descuido o negligencia suelen presentarse a pesar de los programas educativos, las advertencias y los procedimientos recomendados para alcanzar un manejo seguro de estos productos.
La utilización de los agroquímicos en la agricultura representa un beneficio innegable, garantizando una mayor producción agrícola mucho más estable. Sin embargo, la aplicación de estos insumos entrañan riesgos tóxicos para la salud ya sea en forma accidental o por un manejo inapropiado de los mismos.
Se considera de extrema utilidad conocer los principales aspectos toxicológicos de estos productos y algunas nociones básicas de medicina para poder proporcionar los primeros auxilios en forma responsable y decidida. Una vida se salva mediante la ejecución oportuna de simples medidas terapéuticas o de sentido común. En ningún momento debe descartarse la atención médica.
Proporcionados los primeros auxilios, siempre busque inmediatamente a un médico o se traslade al intoxicado urgentemente a un hospital. Una acción no sustituye la otra, ambas se complementan.
Cuando se utilizan productos químicos para combatir malezas, plagas y enfermedades se deberá seguir siempre las indicaciones del marbete del envase, en función de la peligrosidad potencial del producto.
Las precauciones generales que se deben tomar son las siguientes:
• Los trabajos de aplicación deben ser realizados por personas idóneas y capacitadas.
• Siempre se debe buscar el producto menos tóxico.
• No se debe comer, beber o fumar durante el tratamiento, ni cuando se están manipulando los productos.
• La regulación del equipo debe realizarse con agua solamente, antes de añadir al depósito el producto que se va a aplicar.
• Durante la preparación de la mezcla y dado que los productos son peligrosos para la salud, se deberá extremar las precauciones.
• Utilizar recipientes reservados sólo para este uso.
• Evitar derrame de producto concentrado.
• Respetar las dosis de empleo indicadas por el fabricante del producto.
• No mezclar más cantidad de producto que la que se necesita para la aplicación.
• Las personas y los animales pueden estar expuestos a intoxicaciones. Para evitarlas hay que tener en cuenta que hay que almacenar los productos en sitios secos y protegidos contra incendios, respetando siempre las indicaciones del fabricante.
• Todos los productos agroquímicos deben guardarse en un lugar especial, bien ventilado, cerrado con llave e inaccesible a los niños y a personas inexpertas.
• Los productos deben conservarse en su envase original con sus etiquetas. Nunca deben guardarse en recipientes que puedan inducir a confusiones ni en los que posteriormente vayan a contener alimentos.
• Durante el trabajo no deben dejarse los envases al alcance de niños o de animales domésticos.
MEDIOS DE PROTECCION. En general, los medios de protección individual del trabajo agrícola son teóricamente admitidos, pero poco o mal utilizados por los agricultores. Al poco uso práctico, se añade el hecho de que estos medios son frecuentemente aconsejados por los técnicos y comerciantes del sector sin que se conozcan criterios precisos que orienten en su elección.
Los factores que más influyen a la hora de decidir su adquisición y empleo durante el trabajo son la comodidad, la menor interferencia posible con los movimientos y actividad del operario y sobre todo, el costo. Con el fin de aconsejar los medios de protección más idóneos cuando se trabaja con agroquímicos, es fundamental conocer las vías de penetración de las diversas sustancias en el organismo del operario durante las tareas de mayor riesgo.
En primer lugar, es notorio que la inhalación por las vías respiratorias no contribuye significativamente a la absorción total, excepto durante el proceso de pulverización con equipos manuales. Hace ya varios años que se comprobó que la cantidad inhalada es generalmente inferior al 1% de la cantidad total que se introduce en el organismo y rara vez supera al 10% del total.
Para evitar que el producto tome contacto con el operador se recomienda la tecnología antideriva.
La penetración cutánea representa generalmente más del 90% de la absorción de agroquímicos por el cuerpo, con valores algo diferentes según el producto químico y la zona del cuerpo humano de que se trate. Una proporción considerable del agroquímico penetra a través de la piel (entre el 25 y el 98 % según la tarea) puede ser debida a la falta de protección de las manos.
Las operaciones que producen mayor riesgo son la manipulación del producto concentrado, es decir, la apertura de los envases, el pesaje, la mezcla y la carga.
Basándonos en estos datos y teniendo en cuenta la escasez y la dispersión de la información existente sobre los medios de protección individual utilizables en la agricultura, se considera interesante dar algunos consejos útiles para disminuir la intoxicación por agroquímicos en el medio agrícola, donde la ingestión se produce de forma intermitente con productos de composición química muy diferente, en concentraciones variables y en condiciones ambientales diversas.
Está claro que la protección individual, a pesar de jugar un papel muy importante en la seguridad del operario, no puede constituir un medio sustitutivo, sino sólo adicional a los correctos procedimientos de empleo de agroquímicos, tratando de reducir la absorción.
LAVADO: recomendaciones para la conservación y descontaminación de elementos de protección:
• Cambiarse de ropa al terminar el trabajo.
• Lavar la ropa contaminada lo antes posible.
• El remojado en agua favorece el desprendimiento del agroquímico del tejido.
• La ropa se lavará por separado de otras.
• Lavar con detergente normal a temperatura elevada (60º C o más para el algodón). El agua caliente sin detergente no mejora apreciablemente la eliminación del agroquímico.
• Volver a lavar con agua limpia.
• Secar al aire.
• Los tratamientos de la tela con hidrorrepelentes pierden su eficacia al cabo de 4 ó 5 lavados.
• Al cabo de muchos lavados se rompen algunas fibras del tejido, lo cual puede incrementar la penetración del agroquímico.
• En el caso de las máscaras y anteojos deberán lavarse cuidadosamente después de usadas para quitar todo rastro de agroquímico.
• La penetración cutánea representa casi el 90% de la absorción total de agroquímico. Gran parte de esta penetración puede deberse a la falta de protección en las manos. |
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